Trance

Seguimos haciendo las mismas cosas que hacíamos antes de aquel espectáculo al que Eva se prestó. La única diferencia es ese molesto silencio cada vez que rodeamos un teatro, o el volver la vista al unísono, como en un partido de tenis, si nos topamos con el cartel de un mentalista. Entonces siempre aceleramos el paso aunque alguno de los dos tenga un cordón suelto, porque así, cualquier día de estos, olvidaremos eso que ella no piensa de verdad.

(Relato finalista semanal de Relatos con banda sonora, semana 4, canción: “Hoy quiero confesar”).

 

Propiedades físicas

Descubrí que olía a barro en la fuente del pueblo o que se mostraba transparente cuando estaba tranquila, pero en realidad era marrón si corría desbocada. O azul en el cuadro del mar que teníamos en casa. Mentirosa, pesa mucho más de un kilo por litro y se vuelve salada cuando recuerdas a tu hermano cada aniversario de la riada.

(Relato para #UnMarDeHistorias de Zenda)